La Renga responde y cumple. No es una banda que suela esgrimir dobles discursos o que abuse de la simpatía que despierta en muchos medios especializados en el rock. Por eso no sorprende esta demostración de conducta que hará cuando suba al escenario del club Central Córdoba para presentar el disco "Algún rayo". Se concretará finalmente el esperado recital, que se había suspendido el año pasado.
Los seguidores norteños del power trío sabían que era cuestión de paciencia y por eso no se molestaron en pedir la devolución del dinero de las entradas cuando se canceló el show programado -inicialmente- para mayo de 2011.
Ese concierto se suspendió tras la muerte de Miguel Ramírez, el seguidor de La Renga de 32 años herido por una bengala durante el show que la banda ofreció el 30 de abril en el estadio de La Plata.
Miguel agonizó durante 10 días. Era un viejo fan de La Renga, de esos que no se perdía ningún recital aunque tuviera que viajar por todo el país para agitar los trapos de su grupo favorito. Su muerte fue un duro mazazo para los músicos; no sólo de la banda, sino para todas las agrupaciones que desde la tragedia de Cromagnon vienen bregando para que se erradiquen las bengalas de los recitales.
La banda integrada por "Chizzo" Nápoli, "Tete", "Tanque" Iglesias y Manuel Varela (a pesar de ser cuatro insisten en llamarse trío), se recluyó entonces para hallar en la reflexión el camino a seguir. Hasta se barajó la posibilidad de una ruptura. Las aguas se calmaron, las fuerzas se fueron recobrando y La Renga ya está girando nuevamente. Mañana cumplirá con sus seguidores norteños, que coparán las cercanías del club desde temprano para realizar ese ritual irrepetible que los une con la banda. Llegará así la presentación del nuevo disco y la revisión de los clásicos que movilizan a los fanáticos.
Una historia a los saltos
La Renga debutó oficialmente el 31 de diciembre de 1988 en Mataderos, su pago chico. Inicialmente hacía covers de bandas como Creedence, Vox Dei y Manal, entre otras, hasta que sus temas propios empezaron a pegar fuerte.
En crecimiento
El primer disco, "Esquivando charcos", llegó en 1991, en pleno proceso de consolidación de la banda y de su repertorio. La Renga seguía creciendo y afianzándose entre un público que también se expandía por el país.
Pero el perfil de power trío se apreciaba mejor en vivo. Y así fue que apareció el entonces promisorio "A donde me lleva la vida..."
En 1994, realizando la difusión de los discos y la producción de los shows a pulmón, con casettes piratas vendidos en los recitales, La Renga reunió a 2.500 personas en Stadium. Un mes después eran 3.000 los fans, y el local ya le quedó chico.
Las ventas superaron las expectativas, el disco se agotó demasiado rápido, y para satisfacer la demanda la banda aceptó limitar su preciada independencia y firmó contrato con una compañía discográfica, a la que le puso varias condiciones.
En total, La Renga lleva editados 13 discos, entre los que sobresalen "Bailando en una pata" (1995), "Despedazado por mil partes" (1996), "La esquina del infinito" (2000) y "Detonador de sueños" (2003).
El mote de banda independiente está bien ganado. Ellos no quisieron que, por ejemplo, se colocaran carteles anunciando la presentación, ya que confían ciegamente en que con el "boca a boca" lograrán llegar a todos sus seguidores. Todo está listo entonces. Será cuestión de que comience el tan esperado rock and roll.
ACTÚA MAÑANA
• El espectáculo comenzará puntalmente a las 22.30, recalcaron los organizadores.